Sorpresa desde la Blumhouse. Sí. Esa productora comercial especialista en entretener a devoradores de palomitas, y a mucha honra.
¿Tópicos? ¿clichés?. Y ¿que importa?. Hay películas forzadas y tan retorcidas que aburren. Te mantiene pegado al asiento. Una trama muy original y vuelvo a reiterar, sin artificios experimentales. Tensión garantizada desde el principio hasta el final.
Es lo que promete y es honesta. Una vuelta al cine que tenía coherencia. Y como diría Alfred Hichcock "el mal debe perder".
PUNTUACIÓN 8 / 10



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